Cada Gua Sha de Ritual Jade pasa por un proceso cuidadoso de selección, tallado y pulido. Te contamos cómo nace pieza a pieza.

Colaboramos con talleres especializados en el trabajo del jade, donde cada Gua Sha se talla y se pule a mano. Este enfoque artesanal nos permite cuidar el acabado y garantizar una superficie suave, sin bordes ásperos, que se desliza cómodamente sobre la piel.
No trabajamos con imitaciones de resina teñida: partimos siempre de piedra natural.
Elegimos bloques de jade Xiuyan auténtico y descartamos las piezas con fisuras, grietas o impurezas visibles.
Damos forma a la característica silueta de corazón, pensada para adaptarse a las curvas del rostro y el cuello.
Pulimos cada pieza hasta lograr una superficie lisa y agradable, que permite un deslizamiento sin fricción.
Revisamos una a una: comprobamos acabado, tacto y ausencia de defectos antes de prepararla en su caja.

El jade Xiuyan es una piedra apreciada por su tacto fresco y su resistencia. Al ser un material natural, cada pieza tiene tonalidades y vetas ligeramente distintas: no existen dos Gua Sha idénticas.
Esa autenticidad es precisamente lo que buscamos: un objeto duradero, honesto y bonito, pensado para acompañarte durante años.
Descubre la Gua Sha de jade natural que fabricamos con este cuidado.
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